Nacido y criado en un hogar cristiano, el Pastor David Azmitia tomó la decisión personal de seguir a Cristo a los 5 años de edad, siendo sus propios padres testigos de una convicción genuina y no de una fe impuesta. Fue bautizado a los 12 años y desde muy joven entendió que el llamado de Dios no comienza sobre una plataforma, sino sirviendo.
A los 15 años inició su servicio en el ministerio de alabanza, pero su formación ministerial también fue forjada en áreas muchas veces invisibles: limpieza de baños, apoyo en servicios de oración, trabajo con jóvenes, cultos especiales y servicio constante dentro de la iglesia. Porque antes de levantar a alguien frente a multitudes, Dios suele enseñarle primero a servir en silencio.
Su preparación incluye estudios en teología y años de experiencia ministerial dentro y fuera de Guatemala. A lo largo de su trayectoria ha predicado y enseñado en Guatemala, México, Chile y Estados Unidos, llevando un mensaje enfocado en restauración, identidad y regreso a Dios.
Sin embargo, su historia no está marcada solamente por plataformas o ministerios, sino también por procesos. Como muchos hombres de Dios a lo largo de la Biblia, le tocó “descender a Egipto”; enfrentar temporadas difíciles, ver la necesidad humana de primera mano y comprender el vacío espiritual que existe fuera de Dios. Pero por misericordia, el Señor lo llamó nuevamente fuera de Egipto, no solo para restaurarlo, sino para enviarlo a buscar a las ovejas perdidas y recordarles que todavía existe un camino de regreso a casa.
De esa visión nace Revive Church bajo el lema:
“Volviendo a casa”
No como una frase religiosa, sino como un llamado para todo aquel que se alejó, se cansó, fue herido o perdió dirección espiritual.
Bíblico y práctico
Directo y auténtico
Centrado en restauración y propósito
Enfocado en la familia y el discipulado real
Libre de religiosidad innecesaria
Enseñanza bíblica
Liderazgo cristiano
Restauración familiar
Discipulado
Consejería pastoral
Formación ministerial
Su misión es guiar personas a reencontrarse con Dios, restaurar familias y formar creyentes firmes, maduros y comprometidos con el Reino de Dios.